Sistemas del cuerpo humano

Vejiga urinaria

La vejiga urinaria es un órgano muscular hueco que actúa como reservorio temporal de la orina producida por los riñones. Se encuentra en la pelvis menor, detrás de la sínfisis del pubis, y puede expandirse considerablemente gracias a su pared de músculo liso.

Que es la vejiga urinaria

Capacidad y estructura

La vejiga de un adulto tiene una capacidad fisiológica de 400 a 600 ml, aunque puede llegar a retener más en condiciones de retención aguda. La sensación de necesidad de orinar comienza cuando contiene unos 150-200 ml. Su pared está formada por el músculo detrusor, que se contrae en el momento de la micción.

Micción voluntaria e involuntaria

La vejiga posee dos esfínteres: el esfínter uretral interno (músculo liso, involuntario) y el esfínter uretral externo (músculo estriado, voluntario). El control voluntario de la micción se adquiere en la infancia. En adultos, el proceso está regulado por el sistema nervioso central y periférico.

Principales patologías

  • Infección urinaria (cistitis): inflamación bacteriana de la vejiga. Es la infección más frecuente en mujeres.
  • Vejiga hiperactiva: contracciones involuntarias que causan urgencia urinaria.
  • Incontinencia urinaria: pérdida involuntaria de orina. Afecta al 25-45% de las mujeres adultas (NIH).
  • Cáncer de vejiga: el cuarto tumor más frecuente en hombres en España (SEOM).

Funciones principales

La vejiga urinaria cumple dos funciones esenciales en el sistema urinario: el almacenamiento de orina y su vaciado controlado. Durante la fase de llenado, el músculo detrusor permanece relajado mientras la vejiga se distiende progresivamente, y los esfínteres permanecen cerrados. Esta capacidad de distensión se debe al epitelio especial que recubre su interior, el urotelio (epitelio de transición), cuyas células pueden aplanarse y reorganizarse para adaptarse al volumen creciente de orina.

La vejiga actúa como reguladora de la presión en el sistema urinario inferior. Gracias a la propiedad de acomodación del músculo detrusor, la presión intravesical se mantiene baja durante el llenado, lo que protege los riñones de presiones retrogradas que podrían dañar las nefronas. Cuando la presión intravesical aumenta de forma patológica (por ejemplo, en la vejiga neurógena), el reflujo vesicoureteral puede causar daño renal crónico.

El vaciado vesical está coordinado por un arco reflejo que involucra el centro de la micción en el puente troncoencefálico (centro pontino de la micción) y los nervios pélvicos. La micción voluntaria requiere la relajación coordinada del suelo pélvico y el esfínter externo, seguida de la contracción del detrusor. Este complejo mecanismo neuromuscular puede alterarse por lesiones de la médula espinal, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson o diabetes.

Adicionalmente, la vejiga contribuye a la homeostasis hídrica al retener la orina en períodos nocturnos o socialmente inapropiados para la micción, permitiendo al organismo regular de forma consciente su eliminación de agua y electrólitos según las necesidades del momento.

Curiosidades

  • La vejiga puede expandirse hasta 6 veces su tamaño en reposo; en condiciones extremas de retención urinaria, puede acumular más de 1 litro de orina sin romperse.
  • El urotelio que recubre la vejiga es una de las barreras biologicas mas impermeables del organismo, impidiendo que las sustancias toxicas de la orina sean reabsorbidas hacia la sangre.
  • La cistoscopia, introducida en el siglo XIX, permite visualizar el interior de la vejiga con una camara minima; hoy es la tecnica de referencia para diagnosticar el cancer de vejiga.
  • La incontinencia urinaria afecta a aproximadamente el 50% de las mujeres mayores de 65 años y es una de las principales causas de ingreso en residencias de mayores, aunque frecuentemente tiene tratamiento eficaz.
  • Los bebes recien nacidos miccionen de forma refleja automatica; el control voluntario de la vejiga no se desarrolla habitualmente hasta los 2-4 años de vida.

Referencias