¿Qué es el timo?
Educación de los linfocitos T
Los precursores de linfocitos T migran desde la médula ósea al timo, donde pasan por dos procesos de selección críticos:
- Selección positiva (en la corteza): solo sobreviven los linfocitos T que son capaces de reconocer las moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC) propias.
- Selección negativa (en la médula): se eliminan por apoptosis aquellos linfocitos T con alta afinidad por antígenos propios, evitando así enfermedades autoinmunes.
Solo el 2-5 % de los timocitos supera ambos procesos y sale al torrente sanguíneo como linfocitos T maduros (CD4+ o CD8+).
Involución tímica con la edad
El timo alcanza su tamaño máximo durante la pubertad (pesa aproximadamente 30-40 g). A partir de entonces, sufre una involución fisiológica progresiva: el tejido linfoide activo es sustituido paulatinamente por tejido adiposo. A los 75 años, el tejido funcional representa menos del 10 % del volumen original. Esta involución está asociada con la disminución de la respuesta inmune adaptativa en el envejecimiento (inmunosenescencia).
Inmunodeficiencias relacionadas con el timo
La ausencia o disfunción del timo conduce a graves inmunodeficiencias:
- Síndrome de DiGeorge: delección en el cromosoma 22q11.2 que impide el desarrollo del timo y las paratiroides. Los pacientes presentan inmunodeficiencia celular severa e infecciones de repetición.
- Inmunodeficiencia combinada severa (SCID): en algunas formas, la disfunción tímica contribuye a la ausencia funcional de linfocitos T y B.
- Timoma: tumor epitelial del timo que puede asociarse con miastenia gravis y síndromes autoinmunes.
Función endocrina
Las células epiteliales del timo secretan hormonas peptídicas como la timosina, la timulina y la timopoietina, que regulan la diferenciación de los linfocitos T y modulan la respuesta inmune, incluso fuera del propio timo.