Sistemas del cuerpo humano

Neutrófilos

Los neutrófilos son los leucocitos más abundantes de la sangre (50-70% de los glóbulos blancos) y constituyen la primera línea de defensa celular del sistema inmune innato frente a bacterias y hongos. Viven solo 6-8 horas en circulación, aunque pueden sobrevivir hasta 5 días en los tejidos inflamados.

Estructura y características

Los neutrófilos tienen un núcleo multilobulado (2-5 lóbulos) y gránulos citoplasmáticos con enzimas digestivas (elastasa, mieloperoxidasa, catepsinas). Su diámetro es de aproximadamente 12-15 µm. Son producidos en la médula ósea a razón de 100.000 millones al día, lo que los convierte en la célula más producida del organismo.

Fagocitosis y mecanismos de destrucción

Los neutrófilos fagocitan y destruyen microorganismos mediante tres mecanismos principales:

  • Fagocitosis: engullen bacterias en fagosomas que se fusionan con lisosomas conteniendo enzimas digestivas.
  • Explosión oxidativa (respiratory burst): generan radicales libres de oxígeno (O₂⁻, H₂O₂, HOCl) bactericidas mediante la enzima NADPH oxidasa.
  • NET (Neutrophil Extracellular Traps): expulsan su ADN y proteínas para atrapar bacterias extracelularmente.

Neutropenia y sepsis

La neutropenia (<500 neutrófilos/µL) aumenta drásticamente el riesgo de infecciones bacterianas graves. La sepsis es la respuesta sistémica descontrolada a una infección, donde los neutrófilos contribuyen al daño tisular. La producción de neutrófilos puede estimularse farmacológicamente con G-CSF (filgrastim) en pacientes oncológicos con neutropenia febril.

Curiosidades

  • El organismo produce unos 100.000 millones de neutrófilos cada día, lo que los convierte en las células más numerosas producidas por la médula ósea.
  • Los neutrófilos solo viven unas 6-8 horas en la sangre circulante, aunque en los tejidos inflamados pueden sobrevivir hasta 5 días por señales antiapoptóticas del ambiente inflamatorio.
  • El pus está compuesto principalmente por neutrófilos muertos (junto con bacterias muertas y restos celulares), lo que refleja visualmente la batalla inmunológica que tuvo lugar.
  • Los neutrófilos pueden moverse a través de los capilares y tejidos siguiendo gradientes químicos de citocinas (quimiotaxis) a una velocidad de 15-30 µm por minuto.
  • Las trampas extracelulares de neutrófilos (NETs) son redes de ADN con proteínas antimicrobianas que los neutrófilos expulsan al exterior para atrapar bacterias grandes que no pueden fagocitar.
¿Cuál es la función principal de los neutrófilos?

Los neutrófilos son la primera línea de defensa celular contra bacterias y hongos. Cuando se produce una infección, se activan y migran desde la sangre a los tejidos infectados (diapédesis) atraídos por señales químicas (quimiotaxis). Una vez allí, fagocitan y destruyen los microorganismos mediante la liberación de enzimas digestivas y radicales libres de oxígeno (explosión oxidativa). También coordinan la respuesta inmune liberando citocinas que atraen más células inmunes al foco infeccioso.

¿Qué es la neutropenia y qué riesgos conlleva?

La neutropenia es la reducción del número de neutrófilos en sangre por debajo de 1.500 células por microlitro (neutropenia severa: menos de 500). Sus causas incluyen quimioterapia, aplasia medular, enfermedades autoinmunes e infecciones víricas. La neutropenia aumenta drásticamente el riesgo de infecciones bacterianas y fúngicas graves, que pueden ser potencialmente mortales. La fiebre neutropénica (fiebre con neutrófilos menos de 500) es una urgencia médica que requiere antibioterapia empírica de amplio espectro de inmediato.

¿Por qué los neutrófilos son importantes en la sepsis?

En la sepsis, la respuesta inmune se descontrola y los neutrófilos, en lugar de limitarse al foco infeccioso, se activan sistémicamente y dañan los vasos sanguíneos y órganos sanos. Sus enzimas (elastasa, mieloperoxidasa) y los NETs contribuyen al daño endotelial y a la disfunción multiorgánica. Paradójicamente, en fases tardías de la sepsis los neutrófilos pueden volverse disfuncionales, contribuyendo a la inmunoparálisis. El equilibrio entre la respuesta proinflamatoria y antiinflamatoria de los neutrófilos es crítico en la evolución de la sepsis.

¿Cómo se diferencia la infección bacteriana de la vírica mediante el análisis de sangre?

El hemograma (análisis de sangre) permite orientar el diagnóstico. Las infecciones bacterianas agudas típicamente producen leucocitosis (aumento de glóbulos blancos) con predominio de neutrófilos y desviación a la izquierda (aparición de formas inmaduras como cayados). Las infecciones víricas, en cambio, suelen producir linfocitosis (aumento de linfocitos) o incluso leucopenia. La proteína C reactiva (PCR) y la procalcitonina son marcadores que se elevan más específicamente en infecciones bacterianas que víricas.

Referencias