Sistemas del cuerpo humano

Anticuerpos

Los anticuerpos, también llamados inmunoglobulinas, son glicoproteínas producidas por los plasmocitos (linfocitos B diferenciados) en respuesta al reconocimiento de antígenos específicos. Son las moléculas efectoras de la inmunidad humoral y desempeñan un papel central en la defensa frente a patógenos extracelulares, la neutralización de toxinas y la activación del sistema del complemento.

Estructura molecular en forma de Y

Todos los anticuerpos comparten una estructura básica en forma de Y formada por cuatro cadenas polipeptídicas: dos cadenas pesadas (H) y dos cadenas ligeras (L), unidas por puentes disulfuro. Cada molécula presenta dos regiones funcionales distintas:

  • Región Fab (Fragment antigen-binding): Los dos «brazos» de la Y. Contiene los sitios de unión al antígeno (paratopo), formados por las regiones variables (V) de las cadenas H y L. La alta variabilidad de estas regiones permite el reconocimiento de millones de antígenos distintos.
  • Región Fc (Fragment crystallizable): El «tallo» de la Y. Determina la clase de inmunoglobulina y media las funciones efectoras (activación del complemento, unión a receptores Fc en fagocitos, paso transplacentario).

Clases de inmunoglobulinas

Existen cinco clases (isotipos) de inmunoglobulinas en humanos, determinadas por el tipo de cadena pesada:

  • IgG: La más abundante en suero (75% del total). Cuatro subclases (IgG1-4). Atraviesa la placenta confiriendo inmunidad pasiva al feto. Activa el complemento. Vida media: ~23 días. Principal anticuerpo de la respuesta secundaria.
  • IgA: Segunda más abundante. Predomina en secreciones (saliva, leche materna, lágrimas, moco intestinal y respiratorio) como IgA secretora dimérica. Primera línea de defensa en mucosas.
  • IgM: Pentámero de alta avidez. Primera inmunoglobulina producida en la respuesta primaria. Eficiente activador del complemento. Presente en la superficie de linfocitos B naïve.
  • IgE: La menos abundante en suero. Se une con alta afinidad a los mastocitos y basófilos. Media las reacciones alérgicas (hipersensibilidad tipo I) y la defensa frente a parásitos. Niveles elevados en asma y enfermedades atópicas.
  • IgD: Presente principalmente en la superficie de linfocitos B inmaduros; su función sérica no está completamente caracterizada.

Anticuerpos y vacunas

Las vacunas inducen la producción de anticuerpos específicos sin necesidad de pasar la enfermedad. Tras la vacunación, los plasmocitos producen anticuerpos neutralizantes que bloquean la infección, y los linfocitos B de memoria retienen la información para responder rápidamente ante una exposición futura. Según la OMS, los anticuerpos generados por vacunación pueden persistir durante años o décadas. Los anticuerpos monoclonales (como los utilizados en oncología e inmunoterapia) son anticuerpos idénticos producidos por un clon celular único, con aplicaciones terapéuticas en enfermedades como el cáncer, la artritis reumatoide y el COVID-19.

Referencias