Sistemas del cuerpo humano

Tiroides

La tiroides es una glándula endocrina con forma de mariposa localizada en la parte anterior del cuello, por delante de la tráquea y por debajo de la laringe. Aunque pequeña — pesa entre 20 y 30 gramos en adultos sanos — ejerce una influencia extraordinaria sobre prácticamente todos los órganos y sistemas del cuerpo a través de las hormonas tiroideas que produce.

¿Qué es la tiroides?

Las hormonas tiroideas: T3 y T4

  • Tiroxina (T4): es la hormona más abundante; contiene 4 átomos de yodo. Es relativamente inactiva y actúa principalmente como reservorio o precursor.
  • Triyodotironina (T3): contiene 3 átomos de yodo y es la forma metabólicamente activa. La mayor parte de la T3 circulante se genera en los tejidos periféricos por conversión de T4 a T3.

La producción de estas hormonas está regulada por el eje hipotálamo-hipófisis-tiroides: el hipotálamo libera TRH (hormona liberadora de tirotropina), que estimula la hipófisis para secretar TSH (hormona estimulante del tiroides), que a su vez activa la tiroides. Las propias hormonas tiroideas ejercen retroalimentación negativa sobre el hipotálamo y la hipófisis.

El yodo: esencial para la función tiroidea

El yodo es un micronutriente esencial que el cuerpo no puede sintetizar y debe obtener de la dieta. La tiroides concentra activamente el yodo — su concentración en la glándula es 20-50 veces superior a la del plasma — para incorporarlo a las hormonas tiroideas. Las principales fuentes dietéticas son el pescado marino, los mariscos, las algas y la sal yodada.

La deficiencia de yodo es la principal causa prevenible de daño cerebral en el mundo. Según la OMS, afecta a unos 2 mil millones de personas, especialmente en regiones sin acceso a sal yodada. La yodación universal de la sal es una de las intervenciones de salud pública más costo-efectivas de la historia.

El metabolismo basal y las funciones de las hormonas tiroideas

  • Metabolismo: aumentan el consumo de oxígeno y la producción de calor en la mayoría de los tejidos.
  • Sistema cardiovascular: incrementan la frecuencia cardíaca y el gasto cardíaco.
  • Crecimiento y desarrollo: son esenciales para el desarrollo normal del cerebro durante el embarazo y la infancia.
  • Sistema nervioso: modulan la velocidad de los reflejos y el estado de ánimo.
  • Metabolismo lipídico: aumentan la síntesis y degradación de colesterol.

Hipotiroidismo

El hipotiroidismo se produce cuando la tiroides no genera suficientes hormonas. Es una de las enfermedades endocrinas más frecuentes, afectando a aproximadamente el 5% de la población, con mayor prevalencia en mujeres y personas mayores. Síntomas característicos: fatiga crónica, sensación de frío, aumento de peso, estreñimiento, piel seca, caída del cabello, bradicardia y depresión. La causa más frecuente en países con suficiencia de yodo es la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune. El tratamiento estándar es la levotiroxina (T4 sintética) oral.

Hipertiroidismo

El hipertiroidismo ocurre cuando la tiroides produce exceso de hormonas. La causa más frecuente es la enfermedad de Graves, una enfermedad autoinmune en que anticuerpos estimulan continuamente los receptores de TSH en la tiroides. Síntomas típicos: pérdida de peso, palpitaciones, nerviosismo, intolerancia al calor, diarrea, temblor y, en la enfermedad de Graves, exoftalmos (protrusión de los globos oculares). Los tratamientos incluyen antitiroideos (metimazol, propiltiouracilo), yodo radiactivo y cirugía.

Nódulos tiroideos y cáncer de tiroides

Los nódulos tiroideos se detectan por ecografía en el 50-60% de los adultos. La gran mayoría son benignos. Sin embargo, aproximadamente el 5% son malignos. El cáncer de tiroides es el cáncer endocrino más común y tiene muy buen pronóstico: la supervivencia a 5 años para el carcinoma papilar (el tipo más frecuente) supera el 98% según datos del NIH.

Referencias