Sistemas del cuerpo humano

Hipófisis

La hipófisis (también llamada glándula pituitaria) es considerada la glándula maestra del sistema endocrino porque controla la actividad de la mayoría de las demás glándulas endocrinas del organismo. Situada en la base del cráneo, alojada en una cavidad ósea llamada sella turcica, esta glándula tiene el tamaño de un guisante y pesa apenas 0,5 gramos, pero regula el crecimiento, la reproducción, el metabolismo, el equilibrio hídrico y la respuesta al estrés.

¿Qué es la hipófisis?

Anatomía: adenohipófisis y neurohipófisis

  • Adenohipófisis (lóbulo anterior, 80% del volumen): de origen epitelial, produce y secreta seis hormonas propias.
  • Neurohipófisis (lóbulo posterior): de origen neural, almacena y libera dos hormonas sintetizadas en el hipotálamo: ADH y oxitocina.

Hormonas de la adenohipófisis

  • Hormona del crecimiento (GH, somatotropina): estimula el crecimiento longitudinal durante la infancia y adolescencia y regula el metabolismo de proteínas, grasas y carbohidratos en adultos. Se secreta en pulsos, con mayor actividad durante el sueño profundo.
  • Hormona foliculoestimulante (FSH): en mujeres, estimula el desarrollo de folículos ováricos; en hombres, promueve la espermatogénesis.
  • Hormona luteinizante (LH): en mujeres, desencadena la ovulación y estimula la producción de progesterona; en hombres, estimula las células de Leydig para producir testosterona.
  • Hormona estimulante del tiroides (TSH): activa la tiroides para producir T3 y T4.
  • Hormona adrenocorticotropa (ACTH): estimula la corteza suprarrenal para producir cortisol.
  • Prolactina (PRL): estimula la producción de leche materna tras el parto.

Hormonas de la neurohipófisis

  • Hormona antidiurética (ADH, vasopresina): actúa en los túbulos renales para promover la reabsorción de agua, regulando así la osmolaridad plasmática y el volumen sanguíneo. Su déficit causa la diabetes insípida, caracterizada por poliuria extrema.
  • Oxitocina: desencadena las contracciones uterinas durante el parto y estimula la eyección de leche durante la lactancia. También tiene efectos en el comportamiento social, el vínculo afectivo y la confianza interpersonal.

El eje hipotálamo-hipófisis

La hipófisis trabaja en estrecha coordinación con el hipotálamo, la región cerebral que la conecta con el sistema nervioso. El hipotálamo produce hormonas liberadoras e inhibidoras que llegan a la adenohipófisis a través del sistema portal hipofisario (una red vascular especializada), regulando la secreción de cada hormona hipofisaria.

Tumores hipofisarios y sus consecuencias

Los adenomas hipofisarios son tumores benignos que representan el 15-20% de todos los tumores intracraneales. Pueden ser funcionantes (secretan hormonas en exceso) o no funcionantes:

  • Prolactinoma: el adenoma funcionante más frecuente; causa galactorrea, amenorrea e infertilidad en mujeres.
  • Acromegalia: exceso de GH en adultos, provocando crecimiento desproporcionado de manos, pies y rasgos faciales.
  • Gigantismo: exceso de GH antes del cierre de las epífisis en niños.
  • Enfermedad de Cushing hipofisaria: adenoma productor de ACTH en exceso.

Los tumores no funcionantes grandes (macroadenomas) pueden comprimir el quiasma óptico, causando hemianopsia bitemporal (pérdida de la visión lateral en ambos ojos), y comprimir el tejido hipofisario normal, causando panhipopituitarismo.

Referencias