Las tres secciones del intestino delgado
El intestino delgado se divide en tres partes: el duodeno (solo 25 cm pero extraordinariamente activo), donde llegan la bilis del hígado y los jugos pancreáticos que completan la digestión; el yeyuno (unos 2,5 m), donde ocurre la mayor parte de la absorción de nutrientes; y el íleon (3,5 m), especializado en absorber vitamina B12 y sales biliares para reciclarlas.
Las vellosidades: el secreto de la absorción
La mucosa intestinal tiene tres niveles de estructuras que amplifican la superficie de absorción:
- Pliegues circulares (válvulas de Kerckring): pliegues permanentes de la mucosa que triplican la superficie.
- Vellosidades intestinales: proyecciones de 0,5–1 mm, visibles a simple vista, que multiplican la superficie por 10.
- Microvellosidades (borde en cepillo): proyecciones microscópicas en cada célula absorptiva (enterocito), multiplicando la superficie por 20.
El resultado es una superficie funcional de 200–300 m² — esencial para absorber en pocas horas todos los nutrientes de una comida.
¿Qué absorbe el intestino delgado?
El 90% de los nutrientes: glucosa y fructosa (carbohidratos), aminoácidos y dipéptidos (proteínas), ácidos grasos y monoglicéridos (grasas), vitaminas liposolubles (A, D, E, K) e hidrosolubles (C, complejo B), minerales (hierro, calcio, magnesio, zinc) y agua.
Enfermedades más frecuentes
- Enfermedad celíaca: reacción autoinmune al gluten que destruye las vellosidades, impidiendo la absorción.
- Enfermedad de Crohn: inflamación crónica que puede afectar a cualquier tramo del intestino delgado.
- Síndrome de intestino corto: tras resecciones quirúrgicas extensas, la superficie de absorción es insuficiente.
- Intolerancia a la lactosa: deficiencia de lactasa en el borde en cepillo del yeyuno.
FAQ
Está plegado en asas que se superponen. Si se estirara completamente, no cabría en el cuerpo.
Entre 2 y 6 horas, dependiendo de la composición de la comida. Las grasas lo ralentizan; los líquidos lo aceleran.
El pronóstico depende de la detección temprana, el tratamiento adecuado y los factores individuales del paciente como edad, estado de salud general y comorbilidades. Con el tratamiento correcto, muchos pacientes mantienen una buena calidad de vida.
Intestino delgado: donde ocurre el 90% de la absorción de nutrientes puede impactar la vida cotidiana en distintas medidas según su severidad. El manejo multidisciplinar, que incluye tratamiento médico, apoyo psicológico y ajustes en el estilo de vida, es fundamental para minimizar su impacto.
Sí, varios factores de riesgo pueden modificarse con cambios en el estilo de vida: dieta equilibrada, ejercicio regular, control del peso, abandono del tabaco y reducción del estrés contribuyen a prevenir o mejorar muchas condiciones relacionadas.
Se recomienda consultar ante síntomas persistentes, de inicio brusco o que interfieran con las actividades cotidianas. La detección temprana mejora significativamente el pronóstico en la mayoría de las condiciones.
Dependiendo de la causa y manifestación, pueden intervenir distintos especialistas. El médico de atención primaria es el primer punto de contacto y quien coordina la derivación al especialista adecuado según los síntomas.
El pronóstico depende de la detección temprana, el tratamiento adecuado y los factores individuales del paciente como edad, estado de salud general y comorbilidades. Con el tratamiento correcto, muchos pacientes mantienen una buena calidad de vida.
Fuentes
- MedlinePlus — Información médica (NIH)
- Mayo Clinic
- Organización Mundial de la Salud (OMS)
- PubMed — Investigaciones científicas



