El hepatocarcinoma representa un problema de salud global, con más de 800.000 nuevos casos anuales. La incidencia es especialmente alta en Asia y África subsahariana, donde la hepatitis B es endémica. En países occidentales, la hepatitis C y la enfermedad hepática grasa no alcohólica son los principales impulsores.
Factores de riesgo
- Cirrosis hepática: Principal factor de riesgo, independientemente de la causa
- Hepatitis B crónica: Puede causar CHC incluso sin cirrosis establecida
- Hepatitis C crónica: Riesgo aumentado especialmente tras desarrollar cirrosis
- Consumo excesivo de alcohol: Cirrosis alcohólica
- Hígado graso no alcohólico (NAFLD/NASH): Factor emergente en países occidentales
- Aflatoxinas: Micotoxinas de hongos en alimentos mal almacenados
- Hemocromatosis: Sobrecarga de hierro hereditaria
Síntomas
El hepatocarcinoma suele ser asintomático en fases iniciales, lo que dificulta el diagnóstico precoz. Los síntomas aparecen cuando el tumor es avanzado e incluyen: dolor en hipocondrio derecho, pérdida de peso inexplicada, anorexia, astenia, ascitis (acumulación de líquido abdominal), ictericia y hepatomegalia palpable.
Diagnóstico
El cribado en pacientes cirróticos se realiza mediante ecografía abdominal cada 6 meses, con o sin determinación de alfa-fetoproteína (AFP). Las técnicas de imagen (TC multicorte y RM con contraste) permiten el diagnóstico sin necesidad de biopsia cuando muestran el patrón típico de captación arterial y lavado en fase portal.
Tratamiento
Tratamientos curativos: Resección quirúrgica, trasplante hepático (criterios de Milán) y ablación percutánea (radiofrecuencia, microondas) para tumores pequeños.
Tratamientos paliativos: Quimioembolización transarterial (TACE), radioembolización (TARE) y tratamientos sistémicos con inhibidores de tirosina quinasa (sorafenib, lenvatinib) e inmunoterapia (atezolizumab-bevacizumab).
Pronóstico y prevención
El pronóstico depende del estadio tumoral y la función hepática. La supervivencia a 5 años varía desde más del 70% en tumores muy iniciales tratados con intención curativa hasta menos del 10% en estadios avanzados. La prevención se basa en la vacunación contra hepatitis B, el tratamiento de la hepatitis C, la abstinencia alcohólica y el control metabólico.
El carcinoma hepatocelular es el tipo más común de cáncer primario del hígado.