La hepatitis puede ser aguda (duración inferior a 6 meses) o crónica. Mientras la hepatitis A y E suelen ser autolimitadas, las hepatitis B y C pueden cronificarse y progresar silenciosamente durante décadas hasta causar daño hepático irreversible.
Tipos de hepatitis viral
Hepatitis A (VHA): Transmisión fecal-oral por agua o alimentos contaminados. No cronifica. Existe vacuna efectiva.
Hepatitis B (VHB): Transmisión parenteral, sexual y vertical (madre-hijo). Puede cronificar (5-10% en adultos, 90% en neonatos). Vacuna disponible y muy eficaz.
Hepatitis C (VHC): Transmisión principalmente parenteral (transfusiones, drogas intravenosas). Cronifica en el 75-85% de los casos. No existe vacuna, pero los antivirales de acción directa (AAD) curan más del 95% de los casos.
Hepatitis D (VHD): Requiere coinfección con VHB. Acelera la progresión a cirrosis.
Hepatitis E (VHE): Transmisión fecal-oral. Peligrosa en embarazadas. Generalmente autolimitada.
Síntomas
- Fase prodrómica: Malestar general, fatiga, náuseas, pérdida de apetito, fiebre leve
- Fase ictérica: Coloración amarillenta de piel y mucosas (ictericia), orina oscura (coluria), heces claras (acolia)
- Hepatomegalia: Aumento del tamaño del hígado, dolor en hipocondrio derecho
- Hepatitis crónica: Puede ser asintomática durante años hasta desarrollar cirrosis
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la elevación de transaminasas (ALT, AST) y la detección de marcadores serológicos específicos para cada virus (antígenos, anticuerpos, PCR). La biopsia hepática o elastografía permite evaluar el grado de fibrosis en hepatitis crónicas.
Tratamiento
La hepatitis A y E no requieren tratamiento específico, solo medidas de soporte. La hepatitis B crónica se trata con antivirales (entecavir, tenofovir) que suprimen la replicación viral. La hepatitis C se cura con antivirales de acción directa (sofosbuvir, ledipasvir, velpatasvir) en tratamientos de 8-12 semanas.
Prevención
La vacunación contra hepatitis A y B es la medida preventiva más eficaz. Para hepatitis C, la prevención se centra en evitar compartir agujas, material de inyección y realizar cribado en donaciones de sangre. La higiene de manos y el consumo de agua segura previenen hepatitis A y E.
La hepatitis A se transmite por vía fecal-oral y no cronifica. La hepatitis B se transmite por sangre y relaciones sexuales, puede cronificar y tiene vacuna. La hepatitis C se transmite principalmente por sangre, cronifica frecuentemente y no tiene vacuna pero sí tratamiento curativo.