Sistemas del cuerpo humano

Vesícula biliar

La vesícula biliar es un órgano pequeño en forma de pera situado bajo el lóbulo derecho del hígado. Mide entre 7 y 10 cm de longitud y tiene una capacidad de almacenamiento de 30-50 mL de bilis. Su principal función es almacenar y concentrar la bilis producida por el hígado hasta que se necesita para la digestión de grasas.

Funcion y ciclo de la bilis

El hígado produce entre 400 y 800 mL de bilis al día. En períodos de ayuno, la bilis fluye desde el hígado hacia la vesícula a través del conducto hepático y el conducto cístico, donde se concentra hasta 5-10 veces. Al ingerir alimentos ricos en grasas, la hormona colecistoquinina (CCK) estimula la contracción de la vesícula, liberando la bilis al duodeno a través del conducto biliar común.

Calculos biliares (colelitiasis)

Los cálculos biliares afectan al 10-15% de la población adulta en países occidentales. El 80% son cálculos de colesterol. Los factores de riesgo incluyen obesidad, género femenino, embarazo, dieta alta en grasas y edad avanzada. Muchos cálculos son asintomáticos, pero pueden causar cólicos biliares, colecistitis aguda y obstrucción biliar.

Colecistectomia

La extirpación de la vesícula biliar (colecistectomía laparoscópica) es uno de los procedimientos quirúrgicos más frecuentes en el mundo. Tras la extirpación, la bilis drena directamente desde el hígado al duodeno de forma continua. La mayoría de las personas lleva una vida normal sin vesícula.

Funciones principales

La vesícula biliar actúa como reservorio y concentrador de bilis. Durante el ayuno, almacena la bilis producida continuamente por el hígado y la concentra eliminando agua y electrólitos, llegando a aumentar 5-10 veces la concentración de sus componentes activos (ácidos biliares, bilirrubina, colesterol, fosfolípidos). Esta concentración es esencial para que la bilis sea eficaz en la emulsión de grasas en el duodeno.

Cuando los alimentos ricos en grasas llegan al duodeno, las células enteroendocrinas de la mucosa intestinal secretan colecistoquinina (CCK) al torrente sanguíneo. La CCK estimula la contracción del músculo liso de la pared vesicular y relaja el esfínter de Oddi (que controla la entrada al duodeno), permitiendo que la bilis concentrada fluya hacia el duodeno. Allí, los ácidos biliares emulsionan las grasas en pequeñas gotículas (micelas), multiplicando enormemente la superficie de contacto con las lipasas pancreáticas y facilitando la digestión y absorción de lípidos y vitaminas liposolubles (A, D, E y K).

La vesícula también participa en la regulación del pH duodenal. Los ácidos biliares tienen una acción tampón que ayuda a neutralizar el ácido clorhídrico procedente del estómago, creando el pH ligeramente alcalino (6,5-7,5) que requieren las enzimas pancreáticas para funcionar de manera óptima.

Adicionalmente, la bilis es la vía principal de excreción de colesterol del organismo. El hígado convierte el colesterol en ácidos biliares o lo secreta directamente en la bilis. La interrupción de este circuito (por ejemplo, en la colelitiasis o las enfermedades hepáticas colestáticas) puede elevar los niveles de bilirrubina en sangre, causando ictericia, y alterar el metabolismo del colesterol.

Curiosidades

  • La regla de las 4F del riesgo de colelitiasis es un recurso mnemotecnico clasico: Female (mujer), Fat (obesidad), Forty (mayor de 40 años) y Fertile (embarazada o con multiples partos); aunque simplificada, resume los principales factores de riesgo documentados.
  • Aproximadamente el 80% de las personas con calculos biliares no presentan sintomas durante toda su vida; solo el 20% desarrollara colico biliar u otras complicaciones que requieran tratamiento.
  • La colecistectomia laparoscopica, introducida clinicamente en los años 80, es hoy uno de los procedimientos quirurgicos mas frecuentes del mundo; en España se realizan mas de 80.000 al año.
  • El cancer de vesicula biliar es mas frecuente en Chile y Bolivia que en cualquier otro pais del mundo, con tasas que multiplican por 10 la media mundial; se asocia a la alta prevalencia de colelitiasis y factores geneticos en esas poblaciones.
  • La ecografia abdominal tiene una sensibilidad superior al 95% para detectar calculos biliares de mas de 2 mm, siendo la tecnica de imagen de primera eleccion por su accesibilidad, coste y ausencia de radiacion.

Referencias