Su gran tamaño no es casual: el glúteo mayor evolucionó en la línea humana para proporcionar la potencia extensora necesaria para caminar erguidos, subir pendientes y correr, actividades que distinguen a los homínidos de otros primates.
Desde una perspectiva clínica, el glúteo mayor está implicado en numerosas condiciones como el síndrome del piriforme, la bursitis trocantérea y diversas lumbalgias mecánicas, haciendo de su conocimiento anatómico algo esencial para fisioterapeutas y médicos.
Características
El glúteo mayor se origina en la cara posterior del ilion (por detrás de la línea glútea posterior), en el sacro, el cóccix y el ligamento sacrotuberoso. Sus fibras se dirigen oblicuamente hacia abajo y afuera, insertándose en la banda iliotibial y en la tuberosidad glútea del fémur.
Está inervado por el nervio glúteo inferior (L5-S2) e irrigado por las arterias glúteas superior e inferior. Su grosor y su arquitectura penniforme le confieren una gran capacidad de generación de fuerza.
Funciones
- Extensión de la cadera: Es el extensor más potente de la cadera, fundamental en la marcha, carrera y subida de escaleras.
- Rotación externa del fémur: Colabora en la rotación externa del muslo.
- Abducción de la cadera: Las fibras superiores contribuyen a la separación del muslo.
- Estabilización pélvica: Mantiene la pelvis nivelada durante la fase de apoyo monopodal en la marcha.
Enfermedades y lesiones relacionadas
La bursitis trocantérea produce dolor en la cara lateral de la cadera y puede afectar la función del glúteo mayor. El síndrome del piriforme, aunque involucra principalmente al músculo piriforme, altera la biomecánica global de la región glútea.
La tendinopatía glútea es una causa frecuente de dolor lateral de cadera, especialmente en mujeres posmenopáusicas y corredores. La debilidad del glúteo mayor también se asocia con lumbalgia mecánica, síndrome femoropatelar y lesiones del ligamento cruzado anterior.
Si, el gluteo mayor es el musculo mas grande y voluminoso del cuerpo humano.