¿Qué es la apnea del sueño?
La apnea del sueño es un trastorno en el que la respiración se interrumpe de forma repetida durante el sueño. Estas pausas respiratorias, denominadas «apneas», duran al menos 10 segundos y pueden producirse decenas o incluso cientos de veces por noche, fragmentando el sueño y reduciendo los niveles de oxígeno en sangre.
El síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS) es la forma más frecuente. Se produce cuando los músculos de la garganta se relajan durante el sueño, haciendo que la vía aérea superior se estreche o se cierre completamente. El cerebro, al detectar la caída del oxígeno, envía una señal de alarma que provoca un microdespertar y reabre la vía aérea —generalmente con un ronquido o resoplido fuerte— sin que la persona sea consciente de ello.
Tipos de apnea del sueño
- Apnea obstructiva del sueño (AOS): la más común (90% de los casos). El colapso físico de la vía aérea superior obstruye el paso del aire.
- Apnea central del sueño: el cerebro no envía las señales adecuadas a los músculos respiratorios. Asociada a insuficiencia cardíaca, ictus o uso de opiáceos.
- Apnea mixta o compleja: combinación de ambas formas.
Causas y factores de riesgo
- Obesidad: el factor de riesgo más importante. El depósito de grasa en el cuello estrecha la vía aérea.
- Sexo masculino: los hombres tienen 2-3 veces más riesgo que las mujeres (aunque en la postmenopausia las mujeres se equiparan).
- Edad avanzada: la prevalencia aumenta con la edad.
- Anatomía craneofacial: cuello ancho, mandíbula pequeña (micrognatia), úvula o amígdalas grandes, paladar blando elongado.
- Tabaquismo: inflama y retiene líquido en la vía aérea superior.
- Consumo de alcohol y sedantes antes de dormir: relajan los músculos de la garganta.
- Congestión nasal crónica: rinitis alérgica, desviación del tabique.
- Hipotiroidismo y acromegalia.
- Antecedentes familiares.
Síntomas
Síntomas nocturnos
- Ronquidos fuertes e irregulares (el signo más característico, aunque no todos los que roncan tienen apnea).
- Pausas respiratorias presenciadas por la pareja o familiares.
- Despertares bruscos con sensación de ahogo o asfixia.
- Movimientos o agitación nocturna.
- Nicturia (necesidad de orinar por la noche).
- Sudoración nocturna.
- Bruxismo (rechinar de dientes).
Síntomas diurnos
- Somnolencia diurna excesiva: el síntoma más discapacitante. Puede provocar accidentes de tráfico y laborales.
- Cansancio y fatiga matutina a pesar de haber «dormido» muchas horas.
- Cefalea matutina.
- Dificultad de concentración y memoria.
- Irritabilidad, cambios de humor, depresión.
- Disfunción sexual (en hombres: disfunción eréctil).
Las consecuencias a largo plazo de la apnea no tratada incluyen hipertensión arterial resistente, arritmias (especialmente fibrilación auricular), mayor riesgo de infarto de miocardio e ictus, diabetes tipo 2 y deterioro cognitivo.
Diagnóstico
- Cuestionarios de cribado: el cuestionario STOP-BANG (ronquidos, cansancio, pausas observadas, presión arterial, IMC, edad, cuello, sexo) es útil para identificar pacientes de riesgo.
- Poligrafía cardiorrespiratoria: registro nocturno ambulatorio (en casa) de flujo aéreo, esfuerzo respiratorio, saturación de oxígeno, frecuencia cardíaca y posición. Es la prueba diagnóstica de primera elección en España.
- Polisomnografía (PSG): estudio de sueño completo realizado en laboratorio del sueño. Incluye EEG (registro cerebral) además de las variables cardiorrespiratorias. Es el gold standard.
El diagnóstico se basa en el Índice de Apnea-Hipopnea (IAH): número de apneas e hipopneas por hora de sueño. Leve: 5-14; moderado: 15-29; grave: ≥30.
Tratamiento
CPAP (Continuous Positive Airway Pressure)
Es el tratamiento de elección en la apnea moderada-grave. Consiste en una mascarilla nasal o facial conectada a un dispositivo que genera una presión de aire continua y positiva que mantiene abierta la vía aérea durante el sueño. Es muy eficaz pero requiere adaptación y adherencia del paciente.
Medidas de estilo de vida
- Pérdida de peso: en pacientes obesos, reducir el peso mejora significativamente el IAH.
- Evitar el alcohol, sedantes y somníferos antes de dormir.
- Dejar de fumar.
- Posición lateral para dormir (la apnea empeora en decúbito supino, boca arriba).
- Tratar la congestión nasal crónica.
Dispositivos de avance mandibular (DAM)
Férulas orales que adelantan la mandíbula durante el sueño, ampliando la vía aérea. Son una alternativa a la CPAP en apnea leve-moderada o en pacientes que no toleran la CPAP.
Cirugía
- Uvulopalatofaringoplastia (UPPP): extirpación de tejido del paladar blando y úvula.
- Cirugía bariátrica en obesidad mórbida.
- Cirugía de avance maxilomandibular en casos seleccionados.
- Estimulación del nervio hipogloso (dispositivo implantable que estimula el nervio que controla la lengua).
Prevención
- Mantener un peso saludable.
- No fumar y evitar el alcohol antes de dormir.
- Tratar la congestión nasal.
- Dormir de lado.
- Consultar al médico si la pareja observa pausas respiratorias durante el sueño o si existe somnolencia diurna excesiva.
Preguntas frecuentes
No. El ronquido es muy frecuente y no siempre implica apnea. Sin embargo, el ronquido intenso, especialmente acompañado de pausas respiratorias observadas y somnolencia diurna, sí debe estudiarse. El ronquido sin apnea se llama roncopatía simple.
En la mayoría de los casos sí, aunque si el paciente pierde peso significativamente, la apnea puede mejorar o resolverse y reducirse la necesidad de CPAP. Siempre debe evaluarse con el médico del sueño antes de abandonar el tratamiento.
Sí. La apnea del sueño es una causa reconocida de hipertensión arterial, especialmente resistente al tratamiento. Las pausas de oxígeno repetidas activan el sistema nervioso simpático, elevando la presión arterial. El tratamiento con CPAP puede mejorar el control de la presión arterial.
Sí. En niños, la causa más frecuente es la hipertrofia de amígdalas y adenoides. Se manifiesta con ronquido, pausas respiratorias, sueño agitado, enuresis nocturna, déficit de atención e hiperactividad. El tratamiento habitual en niños es la amigdalectomía y adenoidectomía.
La somnolencia diurna por apnea aumenta significativamente el riesgo de accidentes de tráfico. En España, la ley obliga a comunicar este diagnóstico en la revisión del carné de conducir. Con tratamiento efectivo (CPAP), la somnolencia mejora y se puede conducir con normalidad.
Fuentes
- MedlinePlus (NIH). Sleep Apnea. medlineplus.gov
- Mayo Clinic. Sleep apnea. mayoclinic.org
- American Academy of Sleep Medicine. Clinical Practice Guideline for the Treatment of OSA. aasm.org
- Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Guía de práctica clínica del SAHS. separ.es