Anatomía y recorrido
Los uréteres descienden retroperitonealmente, pasan por delante de los vasos ilíacos comunes y penetran en la vejiga en sentido oblicuo. Este ángulo crea un mecanismo valvular que evita el reflujo vesicoureteral. En el varón, el uréter cruza bajo el conducto deferente; en la mujer, pasa bajo la arteria uterina («el agua pasa bajo el puente»).
Zonas de estrechez y cálculos renales
El uréter tiene tres zonas de estrechez donde los cálculos quedan atrapados:
- Unión pieloureteral (UPU): inicio del uréter en la pelvis renal.
- Cruce con vasos ilíacos: al pasar sobre la arteria y vena ilíacas.
- Unión ureterovesical (UUV): la más estrecha, donde el uréter entra en la vejiga.
Los cálculos renales (urolitiasis) afectan al 5-10% de la población occidental. Los de calcio-oxalato son los más frecuentes (80%). El dolor cólico nefrítico es uno de los más intensos de la patología médica.
Hidronefrosis
La hidronefrosis es la dilatación del sistema colector renal por obstrucción del flujo urinario. Puede deberse a cálculos, tumores, estenosis ureterales o compresión uterina en el embarazo. La hidronefrosis bilateral grave puede llevar a insuficiencia renal aguda.
Curiosidades
- El uréter no depende de la gravedad para transportar la orina: sus contracciones peristálticas (de 2 a 6 por minuto) impulsan activamente la orina hacia la vejiga independientemente de la posición corporal.
- Un cálculo renal mayor de 5 mm tiene muy pocas probabilidades de pasar espontáneamente por el uréter; los menores de 4 mm pasan solos en el 80% de los casos.
- El cólico nefrítico provocado por un cálculo en el uréter es uno de los dolores más intensos que puede experimentar un ser humano, comparado frecuentemente con el dolor del parto.
- El uréter derecho es más corto que el izquierdo porque el riñón derecho está ligeramente más bajo (desplazado por el hígado).
- En el embarazo, el útero en crecimiento comprime frecuentemente los uréteres, especialmente el derecho, causando hidronefrosis fisiológica que puede persistir hasta el parto.
La sospecha de cálculo ureteral se basa en el cuadro clínico: cólico nefrítico (dolor intenso, cólico, en flanco irradiado a la ingle), hematuria microscópica o macroscópica, y náuseas. El diagnóstico se confirma habitualmente con una tomografía computarizada (TC) abdominal sin contraste, que detecta prácticamente todos los cálculos independientemente de su composición. La ecografía es una alternativa sin radiación, útil en embarazadas y niños, aunque menos sensible para cálculos pequeños.
Los cálculos renales se clasifican por su composición: cálculos de oxalato cálcico (los más frecuentes, 70-80%), de fosfato cálcico, de ácido úrico (en gota y síndrome metabólico), de estruvita (infecciosos, más frecuentes en mujeres) y de cistina (genéticos). La prevención más efectiva para todos ellos es mantener una ingesta hídrica alta (más de 2,5 litros de orina al día). Para los de calcio, se recomienda reducir el sodio y las proteínas animales. El citrato potásico inhibe la formación de cálculos de oxalato y ácido úrico.
La litotripsia extracorpórea por ondas de choque (LEOC) es el tratamiento no invasivo más utilizado para los cálculos renales y ureterales. Utiliza ondas acústicas de alta energía focalizadas en el cálculo para fragmentarlo en trozos pequeños que se eliminan con la orina. Es eficaz principalmente para cálculos de menos de 2 cm. Para cálculos más grandes o en posición difícil se utiliza la ureteroscopia con láser o la nefrolitotomía percutánea. Los cálculos menores de 5 mm frecuentemente se expulsan solos con hidratación y analgesia.
La hidronefrosis es la dilatación del sistema colector renal (pelvis y cálices) por obstrucción al flujo de orina. Puede ser aguda (por un cálculo) o crónica (por tumor, estenosis o malformación). La hidronefrosis bilateral obstructiva es una emergencia urológica que puede causar insuficiencia renal aguda si no se resuelve. El diagnóstico se realiza con ecografía renal. El tratamiento depende de la causa: extracción del cálculo, stent ureteral o nefrostomía percutánea para derivar urgentemente la orina.