Estructura capilar
La pared de los capilares está formada por una única capa de células endoteliales apoyada sobre una lámina basal. Esta finura permite que gases, nutrientes y productos de desecho se difundan libremente entre la sangre y los tejidos circundantes.
Tipos de capilares
- Continuos: uniones estrechas entre células; en músculo, piel y pulmones.
- Fenestrados: poros que facilitan el intercambio rápido; en intestino, riñones y glándulas endocrinas.
- Sinusoidales: amplios espacios entre células; en hígado, bazo y médula ósea.
Intercambio capilar y ley de Starling
El intercambio ocurre por difusión (O₂, CO₂, glucosa), osmosis y transporte vesicular. La ley de Starling describe cómo la presión hidrostática capilar y la presión oncótica del plasma regulan el movimiento de líquido hacia y desde el espacio intersticial, determinando el equilibrio hídrico de los tejidos.
Patologías capilares
La microangiopatía diabética afecta los capilares de retina (retinopatía), riñones (nefropatía) y nervios (neuropatía). El síndrome de fuga capilar provoca la salida masiva de plasma al espacio intersticial y es una emergencia médica.
Curiosidades
- Si se extendieran todos los capilares sanguíneos del cuerpo humano, alcanzarían una longitud de unos 100.000 km, suficiente para dar dos vueltas y media a la Tierra.
- Los capilares son tan estrechos (5-10 µm de diámetro) que los glóbulos rojos (8 µm) deben deformarse para pasar a través de ellos en fila india.
- No todos los capilares están abiertos al mismo tiempo: los esfínteres precapilares regulan el flujo según las necesidades metabólicas de cada tejido en cada momento.
- El cerebro tiene una barrera hematoencefálica formada por capilares extremadamente herméticos que protegen el tejido nervioso de sustancias potencialmente tóxicas presentes en la sangre.
- Los capilares linfáticos son estructuralmente similares a los sanguíneos pero recogen el líquido intersticial sobrante y lo devuelven al sistema venoso, evitando el edema.
El intercambio capilar ocurre por tres mecanismos: la difusión simple (O₂, CO₂, glucosa, urea atraviesan libremente la membrana endotelial según gradiente de concentración), la filtración-reabsorción (regulada por la ley de Starling: el balance entre presión hidrostática y oncótica determina si el líquido sale o entra), y la transcitosis (vesículas transportan moléculas grandes a través de las células endoteliales). Los capilares fenestrados facilitan un intercambio más rápido en órganos especializados como el intestino y los riñones.
La barrera hematoencefálica (BHE) es una especialización de los capilares cerebrales en la que las células endoteliales están unidas por uniones estrechas (tight junctions) extremadamente herméticas. Esto impide el paso libre de sustancias entre la sangre y el cerebro, protegiendo al sistema nervioso central de toxinas, patógenos y fluctuaciones en la composición sanguínea. Sin embargo, también dificulta el acceso de muchos fármacos al cerebro, lo que es un gran reto en el tratamiento de tumores cerebrales e infecciones del SNC.
La hiperglucemia crónica de la diabetes daña los capilares a través de varios mecanismos: glucosilación de proteínas de la membrana basal, activación de la vía de los polioles, y estrés oxidativo. La microangiopatía diabética resultante afecta principalmente los capilares de tres órganos: la retina (retinopatía diabética, primera causa de ceguera adquirida en adultos), los riñones (nefropatía diabética, primera causa de insuficiencia renal crónica) y los nervios periféricos (neuropatía diabética con dolor y pérdida de sensibilidad).
El edema es la acumulación excesiva de líquido en el espacio intersticial, visible como hinchazón de tejidos. Se produce cuando se altera el equilibrio de Starling en los capilares: aumento de la presión hidrostática capilar (insuficiencia cardíaca, varices), disminución de la presión oncótica plasmática (hipoalbuminemia por desnutrición o cirrosis), aumento de la permeabilidad capilar (inflamación, quemaduras, reacciones alérgicas) u obstrucción linfática (linfedema). El tratamiento va dirigido a la causa subyacente.