Sistemas del cuerpo humano

Síndrome de intestino irritable: trastorno funcional con dolor y cambios del ritmo intestinal

El síndrome de intestino irritable (SII) —también conocido como colon irritable— es el trastorno digestivo funcional más frecuente, caracterizado por dolor abdominal recurrente asociado a alteraciones del hábito intestinal (diarrea, estreñimiento o ambos), sin que exista una lesión estructural, bioquímica o inflamatoria que lo explique. Afecta a entre el 10-15% de la población mundial, con predominio en mujeres (2:1) y personas menores de 50 años.

¿Qué es el síndrome de intestino irritable?

Causas y mecanismos

El SII es multifactorial. Los mecanismos implicados incluyen:

  • Hipersensibilidad visceral: umbral doloroso disminuido en el intestino ante estímulos normales
  • Alteración de la motilidad intestinal: tránsito acelerado (SII-D) o enlentecido (SII-E)
  • Eje intestino-cerebro: el estrés, la ansiedad y la depresión modulan la función intestinal a través del sistema nervioso entérico
  • Disbiosis intestinal: alteraciones en la composición de la microbiota
  • SII post-infeccioso: puede aparecer tras una gastroenteritis aguda
  • Hipersensibilidad alimentaria (FODMAP, gluten no celíaco)

Criterios diagnósticos (Roma IV)

Según los criterios de Roma IV (2016), el SII se define como: dolor abdominal recurrente al menos 1 día/semana en los últimos 3 meses, asociado a ≥2 de los siguientes: relacionado con la defecación, asociado a cambio en la frecuencia o en la consistencia de las heces. Se clasifica en SII-E (estreñimiento predominante), SII-D (diarrea predominante), SII-M (mixto) e indeterminado.

Síntomas de alarma que requieren evaluación urgente

  • Sangre en heces
  • Pérdida de peso inexplicada
  • Síntomas de inicio >50 años
  • Fiebre o anemia
  • Historia familiar de cáncer colorrectal o EII

Tratamiento

El tratamiento es individualizado y multidisciplinar. Las intervenciones con mayor evidencia incluyen: dieta baja en FODMAP (fermentable oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles), gestión del estrés y técnicas cognitivo-conductuales, antiespasmódicos (mebeverina, hioscina), probióticos seleccionados, laxantes osmóticos para SII-E, o loperamida para SII-D. Los antidepresivos a dosis bajas pueden mejorar el dolor visceral.

⚕️ Importante: El SII es un diagnóstico de exclusión. Ante síntomas intestinales persistentes, especialmente si hay señales de alarma, consulta a tu médico para descartar enfermedades inflamatorias, celiaquía u otras causas orgánicas antes de asumir que es colon irritable.

Referencias