Sistemas del cuerpo humano

Glándulas suprarrenales

Las glándulas suprarrenales (o adrenales) son dos pequeñas glándulas de forma triangular situadas sobre los polos superiores de cada riñón. A pesar de su tamaño — aproximadamente 4-5 cm de longitud y 4-6 gramos de peso — son fundamentales para la respuesta del organismo ante el estrés y para la regulación del metabolismo, la presión arterial y la función inmune.

¿Qué son las glándulas suprarrenales?

Anatomía: corteza y médula

  • Corteza suprarrenal (capa externa, 80-90% del volumen): produce hormonas esteroideas derivadas del colesterol. Se organiza en tres zonas: glomerulosa (aldosterona), fasciculada (cortisol) y reticular (andrógenos suprarrenales).
  • Médula suprarrenal (núcleo interno): es esencialmente un ganglio simpático modificado que secreta catecolaminas: adrenalina (80%) y noradrenalina (20%).

Cortisol: la hormona del estrés

El cortisol es el glucocorticoide más importante del organismo humano. Sus funciones principales son:

  • Movilización de glucosa, aminoácidos y ácidos grasos durante el estrés
  • Modulación del sistema inmune (efecto antiinflamatorio en concentraciones elevadas)
  • Mantenimiento de la presión arterial y la función cardiovascular
  • Regulación del metabolismo de proteínas, carbohidratos y lípidos

El cortisol sigue un ritmo circadiano: alcanza su pico máximo en las primeras horas de la mañana y su nivel mínimo a medianoche. El estrés crónico mantiene el cortisol elevado de forma sostenida, lo que puede causar inmunosupresión, hipertensión, resistencia a la insulina y deterioro cognitivo.

Adrenalina: la respuesta inmediata al peligro

La adrenalina (epinefrina) es secretada por la médula suprarrenal en cuestión de segundos ante un estímulo de alarma, actuando como mensajero hormonal de la respuesta de lucha o huida:

  • Aumenta drásticamente la frecuencia cardíaca y el gasto cardíaco
  • Dilata los bronquios para maximizar el intercambio gaseoso
  • Redistribuye el flujo sanguíneo hacia músculos esqueléticos y corazón
  • Eleva la glucemia mediante glucogenólisis hepática
  • Dilata las pupilas y aumenta el estado de alerta

La adrenalina tiene una vida media de apenas 1-2 minutos en sangre. Su uso clínico incluye el tratamiento de anafilaxia, paro cardíaco y broncoespasmo severo.

Enfermedad de Addison: insuficiencia suprarrenal

La enfermedad de Addison es una insuficiencia suprarrenal primaria causada por destrucción de la corteza adrenal, con mayor frecuencia por mecanismo autoinmune. Con una prevalencia de 100-140 casos por millón, cursa con déficit de cortisol y aldosterona. Síntomas: fatiga extrema, pérdida de peso, hipotensión, hipoglucemia, hiperpigmentación cutánea y crisis addisoniana (emergencia potencialmente letal). El tratamiento es sustitución hormonal de por vida con hidrocortisona y fludrocortisona.

Síndrome de Cushing: exceso de cortisol

El síndrome de Cushing se produce por exposición crónica a niveles elevados de cortisol. Puede ser causado por un adenoma hipofisario productor de ACTH (enfermedad de Cushing), un tumor suprarrenal, un tumor ectópico productor de ACTH, o por uso prolongado de corticosteroides exógenos.

Manifestaciones clínicas características: obesidad central con cara de luna llena y joroba de búfalo, estrías purpúreas, hipertensión, diabetes, osteoporosis, miopatía proximal, inmunosupresión y alteraciones psiquiátricas. El diagnóstico se confirma con cortisol libre urinario de 24 horas, cortisol nocturno salival y prueba de supresión con dexametasona.

Referencias

¿Dónde están las glándulas suprarrenales?

Las glándulas suprarrenales son dos glándulas triangulares situadas encima de cada riñón, en el espacio retroperitoneal. Cada una pesa entre 4 y 5 gramos. Se dividen en corteza (capa externa) y médula (núcleo interno), que producen hormonas completamente distintas.

¿Qué hormonas produce la corteza suprarrenal?

La corteza produce tres tipos de corticosteroides: glucocorticoides (cortisol: regula el metabolismo y la respuesta al estrés), mineralocorticoides (aldosterona: regula sodio, potasio y presión arterial) y andrógenos suprarrenales (DHEA y androstendiona: contribuyen a la libido y el desarrollo del vello corporal).

¿Qué produce la médula suprarrenal?

La médula suprarrenal produce catecolaminas: adrenalina (80%) y noradrenalina (20%). Se liberan ante el estrés agudo activando la respuesta de «lucha o huida»: aumentan la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el glucosa disponible, dilatan los bronquios y redistribuyen el flujo sanguíneo hacia los músculos.

¿Qué es el cortisol y para qué sirve?

El cortisol es el principal glucocorticoide. Tiene un ritmo circadiano (máximo al amanecer, mínimo a medianoche). Sus funciones: moviliza glucosa (gluconeogénesis), suprime la respuesta inmune e inflamatoria, mantiene la presión arterial y ayuda al organismo a responder al estrés. El exceso crónico causa síndrome de Cushing; el déficit, enfermedad de Addison.

¿Qué es la enfermedad de Addison?

La enfermedad de Addison es la insuficiencia suprarrenal primaria, generalmente autoinmune. Causa fatiga extrema, pérdida de peso, hipotensión, hiperpigmentación cutánea e hipoglucemia. La crisis addisoniana (insuficiencia suprarrenal aguda) es una emergencia potencialmente mortal que requiere corticoides IV inmediatos. Se trata con hidrocortisona y fludrocortisona de por vida.

¿Qué es el síndrome de Cushing?

El síndrome de Cushing es el exceso crónico de cortisol, por tumor productor de ACTH (enfermedad de Cushing), tumor suprarrenal o uso prolongado de corticoides. Causa obesidad central, cara de luna llena, joroba de búfalo, estrías violáceas, hipertensión, diabetes y osteoporosis. El tratamiento depende de la causa.

¿Qué es el feocromocitoma?

El feocromocitoma es un tumor generalmente benigno de la médula suprarrenal que produce catecolaminas en exceso. Causa episodios de hipertensión severa, cefalea, sudoración y palpitaciones. Es raro pero potencialmente mortal. Se trata quirúrgicamente. El 10% son malignos y el 10% bilaterales.

¿Cómo afecta el estrés crónico a las suprarrenales?

El estrés crónico mantiene elevados el cortisol y la adrenalina de forma sostenida. Esto suprime el sistema inmune, altera el sueño, favorece la acumulación de grasa abdominal, aumenta la presión arterial y promueve la inflamación sistémica. A largo plazo aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas e inmunológicas.

Referencias